lunes, 23 de agosto de 2010

La pereza me ha invadido...

...por ese motivo tengo esto más abandonado y no actualizo ni para decir "Hola", porque igualmente os creéis que me estoy pegando la vida padre en alguna isla paradisíaca, pero más lejos de la realidad que lo máximo que he visto la playa este año ha sido 1 vez en todo el verano, tal como os lo estoy escribiendo sigo tan blanca como una pescadilla. A decir verdad a mí la playa me gusta más bien poco o casi nada, pero bueno tampoco tan poco, que aunque me moleste la arena, me bañe poco, no me gusta tumbarme al sol, pero si me gusta sus chiringuitos y pasear por la orillita.
Que me dejen de tonterías que en la playa también hace calor, si te metes en el agua, no..., pero no vas a estar TODO el día remojado como un garbanzo y afuera tostándote al sol, tragando arena y rebosada como un pescado, pues me motiva poco..., pero aun así me gusta ir de vez en cuando a dar un paseo y a comerme un sardinitas (¡¡qué están buenísimas!!) y de tal placer pues este año lo he disfrutado poco, tampoco me he podido ir algún lugar de la geografía española a conocer su cultura y gastronomía, ni a fusionarme con la naturaleza. Las circunstancias de la vida me han impedido tener un "verano normal" este año, como ya dije en la anterior entrada, sé que es verano porque hace DEMASIADA calor.

Pero mi abandono al blog por mi pereza no ha sido durante todo el verano, que Julio fue tan motivito que no me daba lugar ni a dormir, pero llegado el mes de Agosto que las cosas fueron a "mejor", pues ha sido cuando me ha venido las ganas de hacer NADA (excepto ir a trabajar que eso por mucha pereza que se tenga no más remedio si quieres ver a final de mes pagado todas tus facturas).

La pereza es uno de los peores pecados capitales que puede haber porque te va consumiendo poco a poco y te limitas de tus de actividades si para colmo la pereza se alía con la calor y forma un cóctel molotov bastante jodido.

Así que me he propuesto acabar con ella antes de que me consuma y el primer paso ha sido actualizar y pasarme por vuestras casas a ver que tal lleváis la estación estival. Pero todo ello poco a poco que la catedral no se hizo en dos días.




3 comentarios:

Adolfo Payés dijo...

Suele llegarnos a todos.. me gusta la imagen ante tu escrito te quedo precioso..

Un gusto leerte..


Un abrazo
Saludos fraternos..

Marino Baler dijo...

Hay épocas así. Yo, últimamente, más que perezoso ando un poco agobiado por el trabajo. Ya me gustaría poder tener unos días perezosos, lo malo es que luego cuesta arrancar.
No te pongas en movimiento enseguida que la inactividad hace que nos acomodemos y un sobre esfuerzo no sería bueno, jejeje.
Por cierto, a mí tampoco me gusta la playa.

Un besset.

Rose Holiday dijo...

deja que te invada la galvana,la pereza y lo que quiera....en cuanto empiece la rutina seguro que la echas de menos ;)


un abrazo y a vaguear!!!