domingo, 4 de octubre de 2009

Mi particular batalla contra la calor

Siempre he preferido la calor al frío pero desde este verano os puedo decir que se acabó mi amistad con la calor porque está abusando demasiado de mi, se instaló en mi vida antes de tiempo, estamos en Octubre y todavía sigue conmigo. Se está poniendo demasiado pesada y quiere ser la reina de la fiesta, con la llegada del otoño pensé que la lluvia y un poco de frío le bajarían los humos, pero que va, ahí los tiene en un rincón y no les deja entrar en la fiesta.

Con las ganas que tengo yo que caigan dos gotas, si si dos gotas porque os puedo asegurar que en las fechas que estamos habrá llovido por toda la geografía española en unos lugares más que en otros, pero os aseguro que justamente mi ciudad no ha caído nada, yo tengo una teoría sobre esto, pienso que la calor que no tiene un pelo de tonta y nos ha colocado un impermeable invisible y por ese motivo no nos llueve.

La calor me tiene manía por algo, igualmente le he hecho algo que no le ha gustado y se está vengando. Se ha propuesto acabar conmigo y como siga así lo va a conseguir, a mi pesar creo que me tendré que hacer aliada del frío para que me ayude en esta batalla contra la calor.
Aunque no sé yo, porque hay un refrán por ahí que dice que más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer.

4 comentarios:

Adolfo Payés dijo...

Que te bendiga el agua con ternura.. para rociar de frescura tu presencia..

Un Abrazo con mis
Saludos fraternos de siempre

Que tengas una semana estupenda...

MAYTE dijo...

Yo, estoy como tu, harta de calor son las 11 de la noche y tengo el ventilador encendido y ha dicho la tele que mañana tendremos mas calor, no se cuando va a refrescar, con las ganas que tengo de dormir tapada asta la cabeza, jajaja

Besos.

Sandra dijo...

Si es q siempre pasa, q estamos fritos porque llegue el calor, y despues deseando q se vaya.

La verdad es q ya apetece el fresquito, q la ropa de verano ya no pega, y si te pones de invierno te cueces como una gamba.

Este tiempo es lo peorrrr.

Besos.

Jorge dijo...

Y pensar que cuando estés a mediados de enero con la nariz congelada, los pies violetas y planteandomete la amputación de algún miembro la echarás mucho de menos... ¡cuánto desagradecido suelto!